Reciclaje: El vidrio tiene infinitas vidas. Es un material eternamente reciclable que nunca pierde sus propiedades. Es decir, una botella reciclada puede volver una y otra vez al ciclo de producción siendo un proceso perfecto de Economía Circular, donde se mantiene la calidad y se logra un uso más eficiente de la energía.
Retornabilidad: Un envase retornable de vidrio puede volver al consumidor un promedio de 35 veces, sin alterar el sabor ni las propiedades del contenido.
Reutilización: El vidrio es fuente de inspiración y creatividad. Su versatilidad permite transformar un envase o botella de vidrio en múltiples elementos de uso cotidiano o decorativo.
Reducción: Hoy se fabrican envases más livianos, con la misma calidad y resistencia. Así logramos envases más sostenibles, reduciendo la emisión de Co2 en su traslado.
Refill: Cada vez que rellenas tu botella de vidrio, es menos plástico el que llega a los océanos. Con la simple acción del refill dejamos de utilizar millones de envases de plástico de un solo uso que se van directo a la basura.